Reseña de Sodom en Bogotá - 2012

SODOM
Bogotá, Teatro Metropol
Viernes 13 de abril de 2012

Siempre que pienso en un viernes 13 se me vienen a la cabeza escenas hollywoodenses cargadas de violencia así que, ¿qué mejor día para disfrutar de una de las bandas emblema del thrash metal internacional? Una banda con más de 30 años de historia y por supuesto una agrupación de culto para cualquier amante del metal extremo. Es claro que hablamos de Sodom.


El clima bogotano siguió como es habitual, bastante lluvioso, pero la mente de los que hacían la fila esperando a que el Teatro Metropol abriera sus puertas, estaba lejos de preocuparse por un poco de agua. El ingreso se desarrolló con normalidad, hasta que, como es ya habitual en este tipo de eventos algunos metalñerines que intentaban acceder al recinto sin haber pagado su boleta hicieron que el ESMAD apareciese, usando su fuerza desmedida, y convirtiendo las afueras del teatro en un campo de batalla, lleno de lacrimógenos y granadas aturdidoras. Esto fue, a mi parecer, el único aspecto verdaderamente negativo del evento.

Los encargados de calentar los motores fueron las señoritas de Highway (a quienes, desafortunadamente, no alcanzamos a ver), los bogotanos de Guerra Total y la excelente banda Witchtrap, ambas con presentaciones muy buenas que nos preparaban para el plato principal.

Se marcaban las 21:40 en los relojes de los amantes del thrash metal y aún se podía ver el vapor emanando de las ropas y melenas de los metalheads presentes en el Metropol, cuando la música de fondo cesó y pudimos ver cómo subían a la tarima Thomas Such, Bernemann, y el nuevo baterista Markus "Makka" Freiwal; los aplausos, chiflidos y ovaciones no se hicieron esperar, Sodom se encontraba en tarima.


La descarga de metal germano empezó con la rapidez y la contundencia de In War And Pieces, tema que da nombre y abre su álbum más reciente, guitarras electrizantes y baterías endemoniadas dejaron jadeantes a los asistentes, los alemanes demostraban en escena una vez más por qué son una de las bandas más importantes de la escena metal internacional y una banda de culto para cualquier amante de la contundencia y velocidad del metal extremo. Un saludo a los presentes por parte de Thomas y una explosión de velocidad con Sodomy And Lust, seguida de M-16; unas palabras del líder de la banda anunciando que este año cumplen sus 30 años dentro de carrera musical, para luego continuar con Outbreak Of Evil.


Es bueno que el Metropol se haya consagrado ya como uno de los recintos preferidos para organizar este tipo de conciertos, la acústica del lugar no falla, independientemente de la banda, y sin importar el lugar en el que se ubiquen, los asistentes pueden disfrutar de los artistas en tarima, desde los que están inmediatamente al frente, hasta los que observan el espectáculo en la parte trasera del auditorio. La banda continuó con el cover de The Trashmen, Surfin\' Bird, la nota de humor de la noche y uno de los momentos que ya se han acostumbrado a esperar la mayoría de los fanáticos. Después llegaron The Saw Is The Law, Iron Fist, Proselytism Real y The Art of Killing Poetry.


Such habla de su siguiente tema y lo dedica en cierta forma a Latinoamérica, City of God resuena en los oídos de los asistentes seguido por Sodomized y Eat Me. La multitud clama distintas canciones y las súplicas de la mayoría son escuchadas, los gritos de los trhashers son opacados con el sonido de Blasphemer, Agent Orange, Ausgebombt, Napalm in the Morning y Among the Weirdcong, para luego hacer un homenaje a los caídos... la canción Remember The Fallen retumba en el Metropol y lo sacude como pocas veces ha sucedido.


En el escenario una gran banda, debajo de él, los fanáticos. Las cabezas se mueven al ritmo de la música, “¡Oe oe oe oe, Sodom, Sodom!” se escuchaba cada que terminaba una canción. El espectáculo se desarrolló sin muchos inconvenientes (exceptuando una falla en el sonido de la guitarra de Bernemann, que se resolvió rápidamente), el público estuvo a la altura del concierto y Sodom una vez más demostró en tierras colombianas por qué merece estar en el corazón de los amantes del thrash metal, aquellos que sienten el metal dentro de su sangre y pagan la boleta para disfrutar de un excelente espectáculo que culminó con la que es tal vez su canción más famosa. Bombenhagel fue la despedida de Sodom, y minutos después ya nos hacía añorar verlos una vez más por nuestras tierras.

Por Andrés Sánchez