Esta curiosa coincidencia nos recuerda como fueron llevados a cabo los primeros shows y conciertos de rock en el país pero además, nos recuerda la invitación que tenemos en el mes de noviembre con una de las bandas más importantes de rock en nuestro idioma.
En muchas ocasiones se sitúa a conciertos como el de Guns N’ Roses del 92, el de Quiet Riot del 89 o el concierto de conciertos del 88, como los que dieron paso a las grandes presentaciones de artistas internacionales en nuestro país, pero si revisamos la historia nos podríamos dar cuenta que tal vez no fue propiamente así o por lo menos que esto se venía gestando desde antes.
Corría el año de 1987, la escena del rock en el país comenzaba a consolidarse de una manera más fuerte y sólida, corrientes como el metal y el punk vieron nacer a varias de las bandas que hasta el día de hoy son consideradas pilares e instituciones de dichos géneros.
Kraken sacaba su primer álbum, Kraken l, de la mano de Codiscos y se preparaban para su primera gira nacional, nacía la banda Neurosis de la mano de Jorge Mackenzie, agrupaciones como I.R.A., La Pestilencia, Darkness, Kronos entre otros, daban forma a sus proyectos y se presentaban con gran acogida como agentes contestatarios que representaban y expresaban el descontento, las críticas y el enojo de muchos de los jóvenes de la época frente a diferentes situaciones que acontecían en el país.
Pese a ese momento dorado que vivía el rock en nuestro país, Colombia no era vista como una plaza de eventos o un destino al que las bandas y los artistas internacionales de estos géneros le apostaran pero, ¿Por qué si la floreciente escena hacía pensar que había un público interesante al cual abordar? Aunque la respuesta puede estar en varios motivos y razones, posiblemente uno de los que más influyo era el momento por el que pasaba el país a término general.
El conflicto interno se agudizaba, la lucha contra la droga y sus capos se encontraba en su máximo esplendor, la violencia y la inseguridad azotaban tanto al campo como a las grandes ciudades, en pocas palabras, el miedo era una gran razón para que un artista lo pensara dos veces antes de decidir venir a presentarse, sin contar que la industria musical incluyendo las tiendas de discos, los programas de radio comercial, promotores y realizadores de eventos, que generarán las condiciones y sobre todo las garantías para organizar shows dedicados a grandes públicos de estos géneros en particular, hasta ahora comenzaba a desarrollarse también.
Sin embargo, una banda empezaría a cambiar esto en noviembre de 1987. Llamados y reconocidos por muchos como “Los padres del heavy metal en español”, la banda que demostró que el rock y en especial el heavy metal también podían ser interpretados en español con la misma fuerza y el mismo poder que las bandas inglesas o americanas, anunciaba que visitaría o mejor sobrevolaría tierras colombianas: eran los míticos Barón Rojo.
Barón llegaba con tan sólo siete años de carrera oficial desde su fundación, pero lo sorprendente es que arribaban ya con cinco trabajos musicales de estudio en su haber de los cuales todos son considerados grandes clásicos de la banda y del género como tal: “Larga vida al rock and roll” de 1981, “Volumen Brutal” de 1982, “Metalmorfosis” de 1983, “En un lugar de la marcha” de 1985 y el recién salido de ese entonces “Tierra de nadie”.
Si de por sí era difícil que los artistas vinieran aunque fuera sólo a la capital, pensar en una gira por varias ciudades del territorio era algo aún más complejo, pese a eso la banda madrileña sorprendió y además de presentarse dos veces en Bogotá visitaron también Pereira, Cali y Medellín.
De ese show, Armando de Castro, guitarrista y miembro fundador de la banda guarda gratos recuerdos, en una entrevista realizada por Rockombia en el año 2012, esto fue lo que comentó: “Nuestra primera gira por Colombia fue en 1987, creo recordar que fue en noviembre y la verdad fue una sorpresa muy agradable para nosotros, confiábamos en tener una acogida positiva. Pero fue tan importante en calidad y número como fue, empezando por llenar la Plaza de Toros de Bogotá y otra serie de más conciertos que se hicieron. Fue una experiencia super impactante para nosotros y muy positiva, nos demostró que en Colombia se querían mucho a Barón Rojo, que la trayectoria musical de grupo se interesaba mucho en Colombia y que también tomamos contacto con gente muy agradable, educada y culta, fueron unas relaciones personales estupendas con toda la gente que organizaba la gira. Tengo recuerdos muy agradables de lo que fue toda la gira del 87”.
Su paso por Colombia los impactó tanto que posiblemente es una de sus plazas favoritas desde entonces. Se presentaron en el año 2005 junto a la banda Quiet Riot y de nuevo en 2009 junto a Kronos. Posteriormente, volvieron en 2012 tocando en Bogotá, Envigado, Buga y Pereira, regresaron una vez más en el año 2016 en el mes de marzo y finalmente vuelven en este 2017 el 15 de noviembre a Cali, el 16 estarán en Medellín, el 17 en Bucaramanga y por último el 18 de noviembre en Bogotá.
Aunque para algunos esto pueda parecer un tanto intrascendente, realmente no lo fue y de hecho tiene una gran connotación para nuestra historia musical, cultural y sobretodo rockera, puesto que fue Barón Rojo la primera banda extranjera y medianamente reconocida que se animó a visitar a Colombia pese a la imagen que se proyectaba en el exterior para ese momento.
Esta presentación abrió el camino para bandas pero en especial para darle un espacio al público y a la cultura rockera y metalera que se gestaba en el país y junto a eventos posteriores como lo fueron el concierto de conciertos al año siguiente (aunque este estaba enfocado principalmente a bandas de rock y pop un poco más comerciales) y el concierto de Quiet Riot en 1989, terminaron de demostrar que sí se podían organizar eventos de rock de gran envergadura, que había un público que respondía y un interés para estos géneros.
Como dato final este primer concierto del 87 fue llevado a cabo en el mes de noviembre, mismo mes en el que se llevarán a cabo las presentaciones de este año y se darán en el marco de una pequeña gira de conciertos en las mismas ciudades tal como lo fue la primera vez, sólo que a diferencia de Pereira la ciudad elegida en esta ocasión es Bucaramanga, coincidencia tal vez, o quizás fue algo hecho a propósito con el fin de recordar ese gran momento tanto para nuestra historia como para la de la banda, si fue así eso si tal vez nunca lo sabremos.
En muchas ocasiones se sitúa a conciertos como el de Guns N’ Roses del 92, el de Quiet Riot del 89 o el concierto de conciertos del 88, como los que dieron paso a las grandes presentaciones de artistas internacionales en nuestro país, pero si revisamos la historia nos podríamos dar cuenta que tal vez no fue propiamente así o por lo menos que esto se venía gestando desde antes.
Corría el año de 1987, la escena del rock en el país comenzaba a consolidarse de una manera más fuerte y sólida, corrientes como el metal y el punk vieron nacer a varias de las bandas que hasta el día de hoy son consideradas pilares e instituciones de dichos géneros.
Kraken sacaba su primer álbum, Kraken l, de la mano de Codiscos y se preparaban para su primera gira nacional, nacía la banda Neurosis de la mano de Jorge Mackenzie, agrupaciones como I.R.A., La Pestilencia, Darkness, Kronos entre otros, daban forma a sus proyectos y se presentaban con gran acogida como agentes contestatarios que representaban y expresaban el descontento, las críticas y el enojo de muchos de los jóvenes de la época frente a diferentes situaciones que acontecían en el país.
Pese a ese momento dorado que vivía el rock en nuestro país, Colombia no era vista como una plaza de eventos o un destino al que las bandas y los artistas internacionales de estos géneros le apostaran pero, ¿Por qué si la floreciente escena hacía pensar que había un público interesante al cual abordar? Aunque la respuesta puede estar en varios motivos y razones, posiblemente uno de los que más influyo era el momento por el que pasaba el país a término general.
El conflicto interno se agudizaba, la lucha contra la droga y sus capos se encontraba en su máximo esplendor, la violencia y la inseguridad azotaban tanto al campo como a las grandes ciudades, en pocas palabras, el miedo era una gran razón para que un artista lo pensara dos veces antes de decidir venir a presentarse, sin contar que la industria musical incluyendo las tiendas de discos, los programas de radio comercial, promotores y realizadores de eventos, que generarán las condiciones y sobre todo las garantías para organizar shows dedicados a grandes públicos de estos géneros en particular, hasta ahora comenzaba a desarrollarse también.
Sin embargo, una banda empezaría a cambiar esto en noviembre de 1987. Llamados y reconocidos por muchos como “Los padres del heavy metal en español”, la banda que demostró que el rock y en especial el heavy metal también podían ser interpretados en español con la misma fuerza y el mismo poder que las bandas inglesas o americanas, anunciaba que visitaría o mejor sobrevolaría tierras colombianas: eran los míticos Barón Rojo.
Barón llegaba con tan sólo siete años de carrera oficial desde su fundación, pero lo sorprendente es que arribaban ya con cinco trabajos musicales de estudio en su haber de los cuales todos son considerados grandes clásicos de la banda y del género como tal: “Larga vida al rock and roll” de 1981, “Volumen Brutal” de 1982, “Metalmorfosis” de 1983, “En un lugar de la marcha” de 1985 y el recién salido de ese entonces “Tierra de nadie”.
Si de por sí era difícil que los artistas vinieran aunque fuera sólo a la capital, pensar en una gira por varias ciudades del territorio era algo aún más complejo, pese a eso la banda madrileña sorprendió y además de presentarse dos veces en Bogotá visitaron también Pereira, Cali y Medellín.
De ese show, Armando de Castro, guitarrista y miembro fundador de la banda guarda gratos recuerdos, en una entrevista realizada por Rockombia en el año 2012, esto fue lo que comentó: “Nuestra primera gira por Colombia fue en 1987, creo recordar que fue en noviembre y la verdad fue una sorpresa muy agradable para nosotros, confiábamos en tener una acogida positiva. Pero fue tan importante en calidad y número como fue, empezando por llenar la Plaza de Toros de Bogotá y otra serie de más conciertos que se hicieron. Fue una experiencia super impactante para nosotros y muy positiva, nos demostró que en Colombia se querían mucho a Barón Rojo, que la trayectoria musical de grupo se interesaba mucho en Colombia y que también tomamos contacto con gente muy agradable, educada y culta, fueron unas relaciones personales estupendas con toda la gente que organizaba la gira. Tengo recuerdos muy agradables de lo que fue toda la gira del 87”.
Su paso por Colombia los impactó tanto que posiblemente es una de sus plazas favoritas desde entonces. Se presentaron en el año 2005 junto a la banda Quiet Riot y de nuevo en 2009 junto a Kronos. Posteriormente, volvieron en 2012 tocando en Bogotá, Envigado, Buga y Pereira, regresaron una vez más en el año 2016 en el mes de marzo y finalmente vuelven en este 2017 el 15 de noviembre a Cali, el 16 estarán en Medellín, el 17 en Bucaramanga y por último el 18 de noviembre en Bogotá.
Aunque para algunos esto pueda parecer un tanto intrascendente, realmente no lo fue y de hecho tiene una gran connotación para nuestra historia musical, cultural y sobretodo rockera, puesto que fue Barón Rojo la primera banda extranjera y medianamente reconocida que se animó a visitar a Colombia pese a la imagen que se proyectaba en el exterior para ese momento.
Esta presentación abrió el camino para bandas pero en especial para darle un espacio al público y a la cultura rockera y metalera que se gestaba en el país y junto a eventos posteriores como lo fueron el concierto de conciertos al año siguiente (aunque este estaba enfocado principalmente a bandas de rock y pop un poco más comerciales) y el concierto de Quiet Riot en 1989, terminaron de demostrar que sí se podían organizar eventos de rock de gran envergadura, que había un público que respondía y un interés para estos géneros.
Como dato final este primer concierto del 87 fue llevado a cabo en el mes de noviembre, mismo mes en el que se llevarán a cabo las presentaciones de este año y se darán en el marco de una pequeña gira de conciertos en las mismas ciudades tal como lo fue la primera vez, sólo que a diferencia de Pereira la ciudad elegida en esta ocasión es Bucaramanga, coincidencia tal vez, o quizás fue algo hecho a propósito con el fin de recordar ese gran momento tanto para nuestra historia como para la de la banda, si fue así eso si tal vez nunca lo sabremos.