Knotfest Colombia 2019, el retorno oscuro y sombrío ritual sonoro

Slipknot dejó claro por qué su festival viene creciendo de forma vertiginosa en diversas partes del mundo, incluso en 2020 tendrá su versión crucero (Knotfest At The Sea, costa de Barcelona, España, 10 – 14 Agosto), Colombia no podía quedar por fuera, aún más en su versión II en la cual los dueños del cartel ofrecieron un show impecable para un público bastante variado en gustos y edades, entre los que ya habían disfrutado de ellos en una o las dos oportunidades anteriores (2005 – 2016);

Esta versión se realizó en el Hipódromo de los Andes, lugar dónde habrían hecho su último concierto, el cuál habitualmente está a 90 minutos de la capital, pero qué para un grueso de los asistentes terminó siendo de seis o más horas de trayecto, ¿coyuntura de la época decembrina, espacio demasiado alejado de Bogotá?; debemos tener presente que para esta nueva administración es vital el concentrarse en la creación o acondicionamiento de un escenario de música en vivo acorde a las necesidades de la capital, de paso traer de nuevo estos festivales grandes que generan alto impacto económico a la ciudad, y por supuesto, en equipo buscar la manera de hacer más sencillo toda la tramitología que conlleva realizar este tipo de espectáculos, por el bien común, tanto de empresarios, asistentes y comerciantes bogotanos.

Las bandas colombianas ofrecieron shows cargados de profesionalismo y fuerza, destacando el ofrecido por Aire Como Plomo al comando de los hermanos Jiménez, quienes con una nueva alineación (Rafael Benavides, Bajo – Enzo Martínez, Batería) demostraron el por qué es uno de los proyectos nacionales con más proyección internacional en este momento; la originalidad de su música, entrega, convicción y vitalidad de su show permitieron que después de terminar su primer canción una importante cantidad de personas se agolparan a disfrutar de su acto, esperamos grandes noticias para ellos en 2020.

Stratovarius brindó una catedra de Power Metal magistral, entregando todo de sí a los asistentes, por supuesto, no podían faltar los grandes clásicos como Paradise, Black Diamond y su cierre con Hunting High and Low.

Unleashed Dejó claro por qué son una de las propuestas Death Metal Suecas más importantes, un arrollador shows que llevó a los asistentes por varios de sus discos, hasta su placa más reciente The Hunt for White Christ.

Cherry Bombs, grupo de bailarinas comandadas por la novia del Corey Tailor mostró un espectáculo poco visto en este tipo de eventos musicales, danza, circo, fuego, y mucho Rock caracterizaron su presentación.

Testament luego de los inconvenientes de su no presentación en México retornaron a demostrar por qué son uno de los grandes del Thrash mundial, lastimosamente algunas fallas en su sonido opacaron su momento, pese a esto lograron reponerse y dejar claro por qué llevan más de 3 décadas en los escenarios sumando adeptos.

Accept llegó a tomarse la tarima Carnaval con mucha energía y actitud, gran despliegue de actitud y fuerza de su vocalista Mark Tornillo, además de una puesta en escena impecable, dejó la vara alta para los espectáculos siguientes.

Behemoth superó las expectativas de quienes estuvimos presentes, teniendo en cuenta que están en uno de sus mejores momentos tanto en escenario como musicalmente, hay que dejar claro que es uno de los shows top de esta presente versión del festival, cambios de máscaras, variedad entre las canciones elegidas, excelente ingeniería de sonido, puesta en escena y luces; pero queda el sin sabor de lo expresado por Nergal en medio del concierto “esta no es la Bogotá a la que estoy acostumbrado”, ¿qué sucedió con el público?, estamos acostumbrados a festivales largos (para la muestra Rock Al Parque,), ¿entonces?.

W.A.S.P. dejó un fuerte sin sabor, pese a tener en su repertorio power ballads, temas más fuertes y sus ya conocidos clásicos, quedó la duda sobre el uso de pistas en el show, además de la grosería de la pateada de la bandera colombiana, sumado a la sensación de aburrimiento dentro de un grupo importante de asistentes.

Slipknot después del lanzamiento de uno de las obras maestras, We Are Not Your Kind, vienen sustentando con una serie de presentaciones cargadas de euforia, histrionismo y firmeza, lo cuál quedó claro en su concierto durante su festival, la euforia y ansias del público se desató una vez iniciaron con 515 y People = Shit, no es posible dejar atrás el montaje del escenario y vestuario, el primero por la versatilidad y excelente manejo de visuales en los diversos espacios del mismo, el segundo por la pasión y dedicación que tienen para cada uno de los discos lanzados, en especial por el color Rojo, quedó claro la pasión con la que hacen su trabajo; claro está, el dinamismo que cada uno de los miembros tuvo durante cada una de las canciones interpretadas fue magistral, parecieron jóvenes que apenas inician en el espectáculo musical.

El show continuó con temas como Unsainted, Before I Forget y Psychosocial; uno de los momentos especial fue con Vermilion y la mención de los 19 años de su disco auto titulado al anunciar Wait And Bleed. Remataron con Spit It Out y Surfacing, dos clásicos e infaltables tracks que dejaron al público en alto pese al horario.

Es momento de preguntarse si se debe tener en cuenta el concepto del festival como se realiza a nivel mundial, con una oferta no enfocada en el metal solamente, sino en tendencias como el Rock, Hip Hop, y sonoridades mucho más frescas en lo extremo, incluso con componentes de música electrónica, con el fin de que el mismo se amplíe y permita tener un público muchísimo más variado, más nutrido en asistencia; a mejorar la poca o nula información de la logística, respecto a temas básicos de ubicación, producción y transporte, también un llamado de atención a los asistentes al consumo moderado de bebidas alcohólicas, vamos a disfrutar de un festival, no a terminar durmiendo en el suelo y perder una inversión importante de dinero.

Reseña por Edwin Garzón Reyes y Fotos por César Cifuentes